Utilidad de la teleconsulta durante la pandemia por Coronavirus

Pastilla 1C

¿Son útiles los servicios de telemedicina en pacientes con dispositivos cardíacos implantables durante la pandemia por coronavirus 2019?

RECOLECCIÓN: DANIELA DOMINGUEZ PERALTA
REDACCIÓN:
GABRIELA ALEJANDRA PELÁEZ DÍAZ, MD. 
EDICIÓN: EMILY BETANIA GRANADILLO CASTRO, MD.
APROBACIÓN:
LUIS FERNANDO MERLO CHAVES, MD. MG. 

Diana Paskudzka. 1st Department of Cardiology, Central Teaching Hospital, Medical University of Warsaw, Warsaw, Poland

27 de mayo de 2020

  • Incapacidad para conseguir el número de teléfono de algunos pacientes.

  • Necesidad de acceso a un teléfono o cualquier otro método de comunicación electrónica para llevarse a cabo.

  • Sistema de salud con financiamiento para telemedicina lo que pudo inducir sesgo al momento de presentar los resultados.

El estudio es importante ya que da una visión acerca de la posibilidad de implementar la teleconsulta y el fomento de este tipo de valoración en un momento en el cual se deben evitar los contactos sociales innecesarios. Es importante considerar que el estudio se realizó en población de mayor de mayor edad, por lo que los resultados sólo se pueden aplicar a estos grupos etarios. Ecuador, al igual que otros países, presenta una población con una carga importante de enfermedades, colocándola en un punto de riesgo incrementado de morbimortalidad asociada al COVID-19. Tomar este tipo de medidas, en las cuales se atiende al paciente en una forma que evita la interacción presencial, disminuye el riesgo de exposición para pacientes y personal de salud. Evidentemente hay que considerar a aquellas poblaciones que viven en pobreza, ya que no solo es más difícil que tengan acceso a un teléfono, sino que, si lo tienen, muchas veces viven en zonas alejadas, donde la señal de un teléfono es débil.

Los servicios de telemedicina generan una importante herramienta al momento de evitar la consulta presencial no esencial y ayudan a valorar qué pacientes se beneficiarían más de una visita presencial o necesidad de acudir al hospital. La intervención disminuyó el riesgo de contagio de SARS-CoV2 entre pacientes y personal de salud.

Estudio transversal retrospectivo. Se tenían planificadas 400 visitas a consulta de control en un período de 3.5 semanas, de estas, fue posible contactar con 349 mediante una llamada telefónica. Para realizar las llamadas se dispuso a 4 médicos, 3 especialistas y 1 residente de Cardiología. Se dividieron los pacientes en 3 grupos < 50 años, 50 -79 años y > 80 años.  Las llamadas se realizaron antes de la fecha de la cita presencial programada informándoles que está se pospuso y que por lo tanto se valoraría el estado de salud mediante llamada telefónica. Se revisaron los registros de la historia clínica, y valorando los hallazgos de la consulta previa, se valoró el estado actual del paciente, valorando si permanecían estables en comparación con la última visita al centro. Se les preguntó acerca de síntomas que les preocupasen (como debilidad, síncope, dificultad respiratoria, sensación de palpitaciones, disminución en la capacidad de ejercicio, etc.), además de preguntas relacionadas directamente con el funcionamiento su dispositivo específico, específicamente la aparición de alarmas o señales de interferencia. Se verificó que los pacientes tuvieran acceso a toda su medicación, y en casos en los que fuera necesario se emitieron recetas electrónicas. Si es que los parámetros de la consulta previa se mantenían dentro de la normalidad y no hubo nuevos síntomas entonces las consultas presenciales se pospusieron entre 3 y 6 meses. En los casos en los que se requería recambios de batería o exámenes adicionales por empeoramiento de la condición o aparición de algún nuevo síntoma, se les generó una consulta presencial. Adicionalmente se les preguntó acerca de la satisfacción y comodidad que encontraban en el servicio de telemedicina.

Mantuvieron el protocolo de visitas establecido para cada uno de los distintos dispositivos:

  • Marcapasos (PM) – seguimiento cada 12 meses

  • Desfibrilador cardíaco implantable (ICD), resincronizador + desfibrilador implantable (CRT-D), marcapasos + resincronizador (CRT-P) – seguimiento cada 6 meses.

Al final se estableció la fecha para la siguiente consulta y se consideró información pertinente a la prevención de COVID-19.

Si los pacientes pedían una visita urgente, estaban próximos a un recambio electivo del dispositivo o presentaban quejas importantes, se programaba una visita presencial.

Número: 400 programados para una visita de seguimiento de su dispositivo implantable, de los cuales se logró contactar a 349 telefónicamente.

Grupos: 3 grupos < 50 años, 50 -79 años y > 80 años

Pérdida en el seguimiento: Ninguna.

13 de marzo al 01 de abril del 2020.

  • 349 llamadas realizadas (159 mujeres, 190 hombres) a pacientes con dispositivos cardíacos implantables sin posibilidad de control remoto.

  • Media de edad: 75.96 +66 años

  • Valoración de comorbilidades: 14/400 personas, no tenían comorbilidades

Número de pacientes con cada dispositivo

  • PM – 251 (62.8%)

  • ICD – 107 (26.8%)

  • CRT-D – 36 (9%)

  • CRT-P – 6(1.4%)

Tiempo de permanencia con la clínica

  • Media de 88.5 meses (el mayor tiempo fue de 480 meses y el menor 3 meses)

Comorbilidades

  • Pacientes de <50 años – menor porcentaje de comorbilidades

  • Solo 14/400 pacientes no presentaban comorbilidades

Valoración de los hallazgos en la cita previa

  • Dependencia del marcapasos (PM) – 77 pacientes (19.3%)

  • Presencia de síntomas como debilidad, síncope, dificultad respiratoria, sensación de palpitaciones, interferencias en el dispositivo – 4.41 (10.3%)

  • Errores en el funcionamiento de los dispositivos – 21 (5.3%)

  • Visitas irregulares y falta de cumplimiento con el seguimiento – 16 pacientes (4%)

  • Pacientes que reportaron síntomas en la consulta previa – 41

    • 3 pacientes (7.3%) – reporte de problemas mediante el contacto telefónico

    • 4 pacientes (9.8%) – no fue posible contactarlos

    • 1 paciente (2.4%) – fallecimiento

  • Pacientes que refirieron errores en el funcionamiento del dispositivo – 21

  • 20 pacientes (95.2%) – no reportaron errores durante la consulta telefónica

  • 1 paciente fallecido antes de la consulta (4.8%)

  • De 15 pacientes fallecidos

  • 13 (86%) condición estable en la consulta previa

  • Media de edad de pacientes fallecidos 79.53 +67 años

  • Todos acudían a seguimiento regularmente

 Teleconsulta

  • 349 pacientes contactados (87.2%)

  • 41 no fueron contactados por falta del número de teléfono

  • 10 pacientes acudieron a su cita presencialmente

  • Casos en los que el paciente contacto primero con el centro – 59 (16.9%)

  • Casos en los que el médico contacto al paciente – 290 (83.1%)

  • Fallecieron antes de contacto con el médico – 15 de 349 (4.3%)

  • Pacientes que se encontraban hospitalizados al momento del contacto (incluyendo un paciente en UCI) – 4 pacientes (1.2%)

  • Pacientes en cuarentena por sospecha de COVID-19 – 1 paciente (0.3%)

  • Pacientes que cambiaron su lugar de control ambulatorio del dispositivo – 2 (0.6%)

  • Pacientes que reportaron síntomas – 14 (4%) (debilidad y palpitaciones principalmente)

  • Pacientes con sensación de corriente eléctrica por parte del desfibrilador implantable (ICD) – 1 paciente (0.3%)

  • Reporte de sensación de estimulación del nervio frénico – 1 paciente (0.3%)

  • Pacientes con requerimiento de intervención adicional – 15 (4.3%)

  • Pacientes llamados a consulta presencial – 2 (0.6%) – uno de ellos generó una alarma de recambio de ICD por lo que fue admitido al hospital para recambio del dispositivo. El segundo paciente reporto síncope, comprobándose el funcionamiento correcto del dispositivo, pero se confirmó estenosis aórtica severa, con lo que fue referido al hospital.

  • Programación para reemplazo electivo del dispositivo – 12 (3.4%) – por batería baja en la consulta previa

  • Modificación de la medicación para falla cardíaca – 1 paciente (0.3%)

  • Solo 1 paciente insistió en una visita presencia a pesar de ser explicado de los riesgos y se le programó una visita

  • 93 pacientes fueron agendados para una visita antes de lo establecido por necesidad de recambio, quejas importantes o porque el paciente lo solicitó

 Satisfacción

  • La mayoría de los pacientes reportaron satisfacción con la teleconsulta y felicidad de hablar con un médico. Indicaron que se sentían cómodos y seguros

  • Promedio de satisfacción= 4.5

    • Pacientes que viven fuera de Varsovia – satisfacción de 4.9 vs 4.2 en pacientes que viven en Varsovia

Resultado principal: La teleconsulta es una opción válida para la valoración remota de pacientes.

Resultados secundarios: Establecimiento de citas presenciales en el caso de ser necesario por solicitud del paciente, necesidad de recambio de dispositivos o batería baja.

Pruebas estadísticas utilizadas: variables numéricas con distribución normal representadas por media y desviación estándar. Variables categóricas descritas en porcentaje.

Paskudzka AD, Kołodzińska A, Cacko A, Stolarz P. Early results from telephone follow-up of patients with cardiovascular implantable electronic devices during the coronavirus pandemic. Kardiol Pol [Internet]. 2020; Available from: https://www.mp.pl/kardiologiapolska/issue/article/15392

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